Tras un tiempo de uso, un ventilador suele experimentar una disminución significativa de la velocidad, una menor potencia de soplado y un mayor ruido de funcionamiento. ¿Cuáles son las principales causas de este fenómeno? ¿Cómo solucionarlo y prevenirlo de forma específica?
Como componente principal de potencia de un ventilador, el estado de funcionamiento del motor determina directamente su rendimiento. El fenómeno combinado de "disminución de velocidad + aumento del ruido" se debe principalmente a una mayor resistencia operativa del motor, una menor eficiencia de salida de potencia y una mayor vibración debido al desgaste de los componentes o una desviación del ajuste. En concreto, se puede dividir en tres razones principales, con sus correspondientes soluciones y medidas preventivas:
I. Análisis de las razones fundamentales
1. Desgaste de los cojinetes del motor o fallo de lubricación (razón más común): El rotor del motor del ventilador gira mediante cojinetes. Ya se trate de un cojinete tradicional impregnado en aceite o de un cojinete de bolas, el funcionamiento prolongado provocará el consumo y envejecimiento del aceite lubricante interno, o el desgaste del cojinete por la entrada de polvo. Cuando la lubricación es insuficiente, la fuerza de fricción del rotor aumenta significativamente. El motor necesita consumir más energía eléctrica para superar la resistencia, lo que reduce la velocidad de salida real. Al mismo tiempo, la holgura interna del cojinete desgastado aumenta y el rotor produce vibraciones excéntricas durante la rotación, lo que a su vez causa un zumbido o ruido de fricción evidente. El ruido aumenta a medida que aumenta el desgaste.
2. Envejecimiento o cortocircuito local de los devanados del motor: El devanado del motor es el componente principal que genera el par electromagnético. Está compuesto por un devanado de alambre de cobre recubierto con una capa aislante. Con el uso prolongado, la capa aislante se desgasta y se rompe debido a altas temperaturas, humedad o fluctuaciones de voltaje, lo que puede provocar un cortocircuito local en el devanado. Tras el cortocircuito, el número de vueltas del devanado disminuye, el par electromagnético disminuye y la potencia del motor es insuficiente, lo que se manifiesta en una disminución de la velocidad. Al mismo tiempo, el cortocircuito provoca una corriente inestable y el motor produce ruido electromagnético anormal durante el funcionamiento. En casos graves, también puede producirse un calentamiento de la carcasa del motor.
3. Obstrucción de la entrada/salida de aire y acumulación de polvo en el rotor: Cuando el ventilador está en funcionamiento, aspira aire por la entrada y lo expulsa por la salida tras ser acelerado por las aspas. Si no se limpia durante un tiempo prolongado, el polvo, el cabello y otros residuos obstruyen la entrada y la salida de aire, lo que dificulta su circulación. La resistencia del viento durante la rotación de las aspas aumenta, lo que indirectamente incrementa la carga de funcionamiento del motor. Al mismo tiempo, el polvo se adhiere al rotor del motor, a la base de las aspas y a otras piezas, alterando el equilibrio dinámico del rotor y provocando una mayor vibración durante la rotación, lo que no solo reduce la velocidad, sino que también genera ruido adicional. Además, la acumulación excesiva de polvo puede entrar en el motor, agravando aún más los daños en los cojinetes y los bobinados.
II. Soluciones específicas
1. Reparar la lubricación de los cojinetes o reemplazar los cojinetes: Si se detecta un problema de rodamientos (caracterizado por ruido de fricción mecánica, aspas del ventilador que no giran con suavidad o se atascan al girarlas manualmente), puede intentar primero lubricar el motor. En motores con rodamientos impregnados en aceite, primero desconecte la fuente de alimentación, desmonte la carcasa del ventilador, localice las tapas de los rodamientos en ambos extremos del motor y aplique 2 o 3 gotas de aceite lubricante especial para motores (como aceite para máquinas de coser o aceite para relojes; evite usar aceite comestible). En motores con rodamientos de bolas, puede desmontar el anillo de sellado del rodamiento y aplicar una pequeña cantidad de grasa. Si el problema persiste después de lubricar el motor, significa que el rodamiento está muy desgastado y debe reemplazarse por uno del mismo modelo.
2. Revisión o reemplazo de los devanados del motor: Si el motor presenta un calentamiento evidente y ruido electromagnético (un leve zumbido), y se descarta un problema con los rodamientos, es necesario inspeccionar los devanados. Se puede usar un multímetro para medir la resistencia del devanado. Si el valor de la resistencia es significativamente inferior al rango normal, indica un cortocircuito. Dado que el mantenimiento del devanado requiere tecnología profesional de tratamiento de devanados y aislamiento, se recomienda que los usuarios habituales reemplacen directamente el motor del mismo modelo para evitar posibles riesgos de seguridad causados por la autoreparación.
3. Limpieza integral del polvo del ventilador: Tras desconectar la alimentación, desmonte la carcasa del ventilador y utilice herramientas como un cepillo y una aspiradora para limpiar la suciedad de la entrada y la salida de aire. Concéntrese en limpiar el polvo de la superficie de las aspas, la superficie del rotor y la conexión entre el motor y las aspas. Tras la limpieza, gire suavemente las aspas para asegurarse de que giren suavemente y sin obstrucciones, y vuelva a montar el ventilador.
III. Medidas preventivas
1. Limpieza y mantenimiento periódicos: Se recomienda limpiar completamente el ventilador cada 3 a 6 meses. Especialmente en entornos con mucho polvo y pelo (como dormitorios o zonas de actividad de mascotas), es necesario acortar el ciclo de limpieza para evitar la acumulación de polvo.
2. Suplemento regular de lubricación: Para motores con cojinetes impregnados de aceite, complemente con aceite lubricante especial cada 6 a 12 meses; para motores con cojinetes de bolas, controle el estado de la grasa cada año y complemente si es necesario para garantizar el buen funcionamiento de los cojinetes.
3. Estandarizar el entorno de uso: Evite colocar el ventilador en un ambiente húmedo, de alta temperatura o polvoriento para evitar el envejecimiento de la capa de aislamiento del devanado y la oxidación de los cojinetes; al mismo tiempo, evite el arranque y parada frecuentes del ventilador para reducir la pérdida por impacto durante el arranque del motor.
4. Voltaje de suministro de energía estable: Al utilizar el ventilador, asegúrese de que la tensión de alimentación sea estable para evitar daños en los devanados causados por fluctuaciones excesivas de tensión. Si la tensión en la zona es inestable, se puede utilizar un estabilizador de tensión.
En resumen, La contradicción principal de la "disminución de velocidad + aumento de ruido" del ventilador radica en el aumento de la resistencia de funcionamiento del motor y la insuficiente potencia de salida. Entre estas, la falla de lubricación de los rodamientos y la acumulación de polvo son las causas más comunes, que pueden prevenirse eficazmente mediante una limpieza y lubricación regulares. Si el problema se debe a una falla del devanado, es necesario reemplazar el motor a tiempo para evitar la propagación de la falla y posibles riesgos de seguridad.




